• Gonzalo Elías Flores

Ser Trans en las Fuerzas Armadas Mexicanas


La declaración del Presidente de los Estados Unidos de América respecto a cerrar las puertas a la comunidad Trans (transgénero y transexual) a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos causó un gran impacto e indignación en la comunidad LGBTTTI mundial.

Algunos medios mexicanos retomaron la noticia como si se tratara incluso de su propio país. Sin demeritar su indignación en Twitter incluso hice el siguiente comentario para un portal de la Diversidad aquí en México:

“Me encanta esa doble moral de la comunidad LGBTTTI de lo que hizo Trump pero aquí les da miedo ayudar a sus paisanos.”

Con la avanzadilla de las sociedades en convivencia en la Ciudad de México, el matrimonio igualitario y las jurisprudencias en contra de los Códigos Civiles sobre el mismo de algunos estados de la república en una claro guiño progresista de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en los últimos años, al menos por lo que respecta el ser lesbiana, gay o bisexual (aunque sea mal visto), sigue siendo motivo de burla y discriminación ya no se busca un pretexto sobre el “honor” del militar que decida “salir del looker” y darlo de baja. Invisibles, “discretos” como dicen algunos, hemos avanzado. Pero, en México la situación de la población militar Trans es muy diferente y sigue siendo motivo de expulsión, sustentado únicamente (como lo son muchas cosas en nuestras Fuerzas Armadas) en un par de artículos o párrafos de la Ley de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, como lo son los infames artículos 226 y 226 bis que son sólo un listado de padecimientos que por cierto a ningún médico se preguntó si realmente son incapacitantes (y lo sé porque yo mismo cuestioné a los médicos militares especialistas de varias áreas y negaron haber sido consultados para su redacción).

Ser Trans según el CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades versión 10 de la Organización Mundial de la Salud) considera a la Transexualidad una enfermedad mental, un Trastorno de la Identidad Sexual. A diferencia de Estados Unidos donde los médicos psiquiatras pueden acudir al CIE pero la norma es su propio clasificado llamado Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales o mejor conocido como DSM-V, en nuestro país la única norma estándar sobre cuestiones de salud es el CIE-10, lo demás puede ser usado como complemento o contraste pero no como coadyuvante y menos como alternativa.

Conozco a varios compañeros Trans, con un severo deterioro emocional por su condición, esta sí involuntaria, de callar y ser invisibles. Llegar y decir que eres mujer pero tienes pene o que eres hombre aunque tengas vagina será un pequeño paso en el corredor que te conducirá para ingresar a la Sala de Psiquiatría del Hospital Central Militar donde los médicos ni siquiera te preguntarán cómo te sientes, sólo te someterán a pruebas de laboratorio y un sinfín de test psicológicos hasta que concluyan que no tienes algún trastorno orgánico que sea competencia del neurólogo y entonces te darán un Certificado Médico con Incapacidad o Inutilidad en Segunda Categoría por padecer “Trastornos de la Personalidad y del Comportamiento” o peor, en Primera Categoría en su fracción 122 que a la letra dice:

“Otras alteraciones o estados que se constituyen con la suma de diversas categorías o trastornos funcionales, y que a criterio médico ocasionen incapacidades mayores al 60% de función en relación a la actividad del sujeto”.

Tanto la primera causal como la segunda y lo que ello signifiquen, ya que están redactadas de una manera tan ambigua, te traerá inexorablemente la baja del servicio por ser un “enfermo mental”.

Si eres un soldado trans deberás fingir ser gay o ser lesbiana si en uno de esos tediosos test de más de quinientas preguntas se detecta una disforia de género, deberás mentir, decir que es el estrés, el trabajo, que te sientes atraído por las persona de tu mismo sexo (y las burlas y discriminación que semejante revelación conlleva), pero nunca decir que no perteneces al género o sexo que te fue asignado al nacer.

Así las cosas al sur del río Bravo. No hace falta una orden, una disposición de los secretarios de Defensa o Mariana, una falta al honor o decoro militar: eres un enfermo mental y no sirves a la patria (aunque ya tengas varios años de servicio intachable).

La discriminación Trans va más allá de lo que la comunidad LGBT+ sufre aún, porque además de la invisibilidad voluntaria que podrías tomar, de hacerte visible para hacer válida tu Identidad Sexogenérica, las Fuerzas Armadas Mexicanas se escudarán en la ciencia, en la medicina y en otras ramas del conocimiento humano, al que por cierto nunca han contribuido con nada, y te echarán. Así las cosas.

Gonzalo Elías Flores Tecalco

mincgaming@gmail.com

@IvanovXiakano

#trans #FuerzasArmadas #discriminacion #homofobia #transfobia #denunciamilitar #fuerzasarmadasmexicanas

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