• Zaid Aramiz

VeintiDiez - ¿Bi...? ¿qué?


Creo que las apps de ligue son una parte importante del como socializamos hoy en día, puede que suene muy millenial, pero así es, al menos en la comunidad gay (y hablo particularmente de nosotros hombres, no de todo el colectivo LGTTTIQA+) estamos muy al pendiente de dichas aplicaciones, y a ellas les debemos (en muchos casos) el que tengamos relaciones, no solo sexuales, he conocido muchos casos de personas que se conocen, congenian y viven felices por siempre, o al menos por mucho tiempo, eso ya depende de las necesidades afectivas de cada uno y de los acuerdos de parejas.

Entonces, estaba yo hace algún tiempo en alguna de esas aplicaciones (no digo en cual porque la verdad no lo recuerdo y porque no me pagan por promocionarlas) y conocí a un niño, entiéndase niño menor de 27 años porque a mis 30 todo aquel menor de esa edad me parece un niño, sin prejuicio alguno salimos un par de veces, realmente me llamaba la atención y yo a él, conforme lo fui conociendo me llamaban la atención varias cosas de él, la más notoria era su cero manerismo, es decir, el niño era totally straight acting, por ningún lado le veía lo gay, y era un tanto cierto, el niño en realidad no era gay, más bien era bisexual o tal vez un poco pansexual, en realidad dichos términos eran completamente desconocidos para él, ya que no solo parecía heterosexual, si no que estaba completamente alejado de la comunidad.


Debo de confesar que dicha situación despertó enormemente mi curiosidad, había estado anteriormente con varios bisexuales, pero realmente nunca con algún pansexual, y como llegue a dicha conclusión, sencillo, solo en ahondar un poco en su pasado me dijo que había tenido varias relaciones con mujeres, pero de igual manera con un par de tipos, por lo cual fue más que notorio que realmente no le atraía algún género, más bien las personas, porque realmente lo que a él le interesaba era conocer a alguien, sin importar si es hombre o mujer, antes de incluso tener relaciones sexuales. Llámenme retrograda, o tal vez antiguo, pero yo recuerdo que en mis tiempos los bisexuales solo eran esos que por complejos machistas no podían asumirse como gay y disfrazaban su homosexualidad, por tanto, nunca realmente creí en la bisexualidad.

Volviendo al tema del niño pansexual, ha sido divertido y un tanto diferente, ya que al yo asumirme completamente como gay y salir del closet nunca repare realmente en las dificultades que podría atraer el estar con alguien fuera de todo ambiente gay, peor de igual manera tiene muchos beneficios, como el sexo, por ejemplo, sería injusto no admitir que desde la primera vez que vi su comportamiento tan heterosexual algo despertó en mí, cuando tuvimos relaciones por primera vez me sorprendió aún más su comportamiento, desde cómo me besaba el cuello, hasta su manera de tomarme por la cintura, o incluso como sus manos grandes recorrían mi cuerpo, en definitiva cambio por completo la idea que tenia de los bisexuales con los que había salido, fue divertido y en definitiva debía de repetir y en realidad no era solo por ser una experiencia sexual, era en realidad una cuestión de actitud la que me unía a él, todo su comportamiento y su forma tan masculina de ser. En definitivamente solo puedo resolver que tener un amante pansexual es algo que te ínsita a repetir. No sé si realmente sea material para una relación a largo plazo, pero en el plano sexual funciona muy bien y tenerlo como amiguito cariñoso, sin ataduras ha funcionado bastante bien, porque al final, pues hay que darle gusto al cuerpo.

#bisexual #bisexualidad #pansexual #empresaslgbt

47 vistas
Nosotros

Somos un grupo de jóvenes pertenecientes a la diversidad sexual en México interesados en difundir las noticias, bufe y perreo que nuestra comunidad provee a todo el mundo.

Contacto

E-mail:

webqueperra@gmail.com

 

Whatsapp:

+52 55 3997 6018

Redes Sociales
  • Facebook Clean Grey
  • Instagram Clean Grey
  • Twitter Clean Grey
  • YouTube Clean Grey
Logo Que Perra Web

© 2017 ¡Qué Perra! Creado por y para la comunidad de Diversidad Sexual en México